El Estrés y la Ansiedad

El estrés, este concepto proviene del término inglés stress,que significa opresión y está asociado al estado que se produce a partir de hechos que generan agobio o angustia. Cuando un sujeto recibe demandas que le resultan excesivas, comenzará a sentir ansiedad y a experimentar diversos síntomas asociados al estrés.

La Ansiedad, el concepto de ansiedad se origina del latín anxietas. Es una condición en la cual una persona experimenta conmoción, intranquilidad, nerviosismo o preocupación. Para la medicina, la ansiedad es el estado angustioso que puede aparecer junto a una neurosis u otro tipo de enfermedad y que no permite la relajación y el descanso del paciente.

Cabe resaltar que la ansiedad no siempre es una patología o considerada como un síntoma de una enfermedad, sino que es una emoción común como el miedo o la felicidad. La ansiedad, en este sentido, es necesaria para sobrevivir ante ciertos riesgos ya que pone a la persona en alerta.

¿A qué se debe el estrés y la ansiedad?
Existe lo que llamamos estresores; estos son los estímulos que de forma directa o indirecta desencadenan el estrés. Tener una cita de trabajo o una cita médica puede ser un estresor que desencadene ansiedad o estrés. La incertidumbre, la toma de una decisión importante, un partido de fútbol, el inicio de algo nuevo como un trabajo, cambio de domicilio, nacimiento de un bebé, matrimonio, separación o divorcio, todos ellos son situaciones que pueden desencadenar ansiedad o estrés. También puede suceder que la persona tenga más carga de la que puede llevar; en otras ocasiones se debe a una preocupación excesiva en relación a los eventos de la vida cotidiana.Porque si lo analizamos todo tiene solución, sin embargo cuando estamos en un estado de angustia se nos dificulta ver soluciones o salidas a la situación que estamos enfrentando.

¿Problemas que pueden generar?
Puede comprometer la salud. El estrés o la ansiedad nos puede llevar a experimentar trastornos de sueño, y en consecuencia nos vamos sintiendo cansados, nos volvemos irritables, experimentamos dificultad para concentrarnos, podemos experimentar desórdenes alimenticios, sudoración, dolor de cabeza, tensión muscular usualmente en cuello, hombros y espalda aunque no está limitado a estas áreas, entre otros.

¿Cómo eliminarlo y tener una vida equilibrada?
El estrés no se puede eliminar, de hecho es necesario en nuestra vida. Nos permite tener un estado de alerta y cuidarnos ante potentes peligros. También es el motor que nos hace realizar las actividades de nuestra vida cotidiana. La clave está en saber sobrellevarlo. Aprender a establecer límites que cuiden nuestra salud y nuestra dignidad. Aprender a decir “no” cuando no podemos hacer algo, en vez de comprometernos cuando ya tenemos demasiados compromisos y sentir el agobio de un compromiso más. En ocasiones tiene relación con una necesidad inconsciente de ser aceptados, para lo cual decimos “sí” a todo o casi todo lo que otros nos solicitan. También es importante aprender a vivir en el presente, practicar ejercicio, tener una dieta rica en antioxidantes, aprender técnicas de relajación y meditación, disfrutar del contacto con la naturaleza, tener moderación con el uso de la tecnología.

CONSEJO MÉDICO
Si detecta alguno de los síntomas que hemos mencionado es importante hacer algo al respecto: buscar ayuda médica, seguir las recomendaciones sugeridas como hacer ejercicio, ponerse en contacto con la naturaleza, aprender a establecer límites que protejan nuestra salud física y emocional, llevar una alimentación lo más saludable posible, practicar algún arte, unirse a un grupo de apoyo.



Dra. Verónica Tróchez
Médico, Psicoterapeuta

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