¿Sabes cómo tratar las arritmias?

Las arritmias cardiacas constituyen uno de los primeros motivos de consulta cardiológica, incluyendo una importante causa de ingresos hospitalarios, afectando a más del 1% de la población general. Este porcentaje se incrementa progresivamente con la edad, que en algunas arritmias se vuelve el principal factor de riesgo.

¿QUÉ ES LA ARRITMIA?
Una arritmia es un trastorno de la frecuencia cardiaca o del ritmo cardiaco. El corazón puede latir más rápido de lo normal, (taquicardia), más lento (bradicardia) o de manera irregular. La arritmia puede ser pasajera y no causar daño, ser una señal de otros problemas cardiacos o representar un peligro inmediato para la salud e incluso la vida. La frecuencia cardiaca está controlada por impulsos cardiacos generados en una zona del propio corazón que funciona como una especie de marcapaso natural, y estos impulsos recorren el corazón por rutas especiales de conducción ya establecidas y esto produce la contracción del corazón. La génesis de toda arritmia se encuentra en este sistema especial de formación y conducción del impulso eléctrico, que puede presentar señales anómalas, bloqueos, conducción más lenta de lo normal o conducirse por rutas distintas.

SÍNTOMAS
Los síntomas que puede presentar la persona que las padece van desde sensación de palpitaciones, mareos, dolor de pecho, dificultad para respirar, palidez, sudoración hasta desmayos o sincope. La fibrilación auricular que es un tipo de arritmia, siendo las más frecuente de todas sobre todo en población de mayor edad, estimándose que puede afectar al 10% de las personas mayores de 70 años y esto va en aumento en los próximos años según proyecciones. Esta arritmia puede traer consecuencias importantes como ser la formación de trombos en el interior del corazón causantes de embolia (migración del trombo a distintas partes del cuerpo), insuficiencia cardiaca o ser muy sintomáticas que disminuyan la calidad de vida de los pacientes. Puede presentarse de forma paroxística o permanente, Así, su diagnóstico y tratamiento es una prioridad en la Cardiología moderna.

HOLTER
Se denomina Holter a una prueba diagnóstica que consiste en la monitorización ambulatoria del registro electrocardiográfico por un tiempo prolongado, habitualmente veinticuatro horas hasta 7 días, en una persona durante su actividad diaria habitual.  

HISTORIA
Norman Holter, Doctor en Ciencias Físicas y Químicas por la Universidad de los Ángeles y natural de Helena (Montana, EEUU), inventó y desarrolló a mediados del siglo XX la electrocardiografía ambulatoria, representando uno de los avances tecnológicos más importantes en la historia de la cardiología moderna. Actualmente es uno de los sistemas más valiosos para el diagnóstico de determinadas arritmias. Después de más de 60 años, estos principios de electrocardiografía dinámica ideados y desarrollados por Holter y colaboradores, permanecen prácticamente inalteralbles, aunque junto con la aparición de nuevos y más pequeños y versátiles equipos de grabación e interpretación computarizados ultrarrápidos.

CARACTERÍSTICAS
El Holter es un dispositivo electrónico de pequeño tamaño que registra y almacena el electrocardiograma del paciente durante al menos 24 horas. Suele emplearse en pacientes con sospecha de arritmia cardíaca o para diagnosticar una isquemia silente, en varios canales simultáneos (por lo general tres), lo que permite una mejor visualización de los eventos. Algunos de ellos ofrecen variantes en la programación que nos proporciona diversas opciones de registro. Debido a que el corazón late en promedio 100.000 veces por día, la información obtenida es aproximadamente equivalente a 3.000 electrocardiogramas.

PROCEDIMIENTO
El monitor tiene entre 5 y 7 cables denominados «derivaciones». Las derivaciones se conectan a electrodos, los cuales se colocan en el pecho, conectados a un Holter del tamaño de un teléfono móvil. Transcurrido el tiempo de registro, el dispositivo se conecta a un computador donde se descargan todos los datos recogidos, se procesan y se obtiene información muy útil sobre la frecuencia cardiaca y las posibles alteraciones del ritmo.
Este examen es indoloro, aunque es posible que algunos pacientes tengan que rasurarse el vello de la zona torácica para que así los electrodos se puedan adherir adecuadamente. Es recomendable bañarse antes de ir al consultorio porque no podrá hacerlo después de que le hayan colocado el monitor ya que éste no debe mojarse. Los electrodos se adhieren a la piel con un gel adhesivo. A veces se utiliza cinta adhesiva para sujetar al pecho un electrodo y el cable de derivación para evitar que se muevan.

USUABILIDAD
Se utiliza fundamentalmente en el estudio de las arritmias, de la isquemia miocárdica y de extrasístole. Para efectuar esta prueba, básicamente se necesitan electrodos, una grabadora y un electrocardioanalizador.

INDICACIONES
Las indicaciones más frecuentes y aceptadas del holter electrocardiográfico incluyen:
1. Detección de isquemia miocárdica
2. Evaluación del funcionamiento de los marcapasos
3. Evaluación de la eficacia de la terapia antiarrítmica
4. Detección, cuantificación y mecanismo de las arritmias
5. Evaluación de síntomas que pueden estar relacionados con arritmias.
6. Evaluación de riesgo en pacientes con arritmias sintomáticas y asintomáticas

TRASTORNOS CARDÍACOS
Se pueden observar trastornos del ritmo cardíaco (arritmias), entre las cuales se encuentran: aceleraciones regulares (taquicardia), irregulares (aleteo y fibrilación auricular) y latidos aislados que se manifiestan más prematuramente que los normales (extrasístoles); También se pueden observar alteraciones de la conducción (bloqueos) o de la formación eléctrica intracardíaca.

TIPOS DE HOLTER
De acuerdo al tiempo o características del monitoreo, distinguiremos 4 tipos de Holter:
1. Holter de 7 días
2. Holter 24/48 hrs
3. Holter de eventos
4. Monitor implantable
NOTA: En el presente artículo hablaremos de los primeros 2.

HOLTER DE 24/48 HRS
El holter de 24/48 horas, realiza registro continuo de la actividad eléctrica del corazón mientras el paciente realiza sus actividades cotidianas de la vida diaria. Se utiliza de forma rutinaria, sobre todo en pacientes con alteraciones muy frecuentes. Algunas industrias ya han diseñado este tipo de holter con una durabilidad de hasta 96 hora

HOLTER DE 7 DÍAS
Cuando los síntomas son esporádicos el Holter convencional tiene una eficacia limitada, ya que el periodo de registro puede no coincidir con el momento en que se manifieste ese síntoma concreto útil en aquellos pacientes que presentan trastornos del ritmo de tipo paroxístico, en los que el holter de 24 horas, a menudo no puede detectarlos, ya que registra de forma continua hasta que el paciente tiene síntomas, con un máximo de tiempo de 7 días, y su mayor ventaja frente al holter de 24 h y al de eventos, es que permite registrar la actividad eléctrica cardiaca durante varios días de manera continua. Por su larga duración, es muy importante la correcta información al paciente sobre su uso. Su principial uso es en arritmias menos frecuentes como lo es la fibrilación auricular paroxística. En estos pacientes el registro de 7 días y el Holter de eventos activado por síntomas pueden documentar la arritmia en un 70% de los pacientes. Con un importante impacto de esta arritmia en la morbilidad y mortalidad secundaria a eventos tromboembólicos Los pacientes con fibrilacion auricular detectada y que continúan no protegidos con anticoagulantes permanecen con un riego mayor de eventos tromboembólicos que la población general.

CONCLUSIÓN
El monitoreo electro-cardiográfico es un sistema seguro, eficiente y bien aceptado por los pacientes. Produce un ahorro de tiempo en el diagnóstico y tratamiento de arritmias, especialmente las de corta duración o eventos aislados en pacientes por lo demás asintomáticos, adelanta el acceso a la consulta de seguimiento y al tratamiento farmacológico u otra intervención necesaria para el control o cura de las mismas.


DR. CARLOS ALVARENGA
Medicina Interna, Cardiología Clínica, Hemodinámica y Cardiología Intervencionista

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