Efectos del Estrés Crónico en la Piel en Tiempos de COVID-19

La PIEL que envuelve nuestro cuerpo constituye la frontera y punto de contacto entre el mundo interior y exterior, es por ello que, frecuentemente sirve como indicador visible del estado anímico y de los problemas emocionales.

El estrés crónico o distrés emocional tiene una influencia directa en los procesos inflamatorios debido a la elevación crónica de citoquinas pro-inflamatorias, los cuales a su vez, son causantes directos de un extenso número de enfermedades, incluyendo problemas en tu piel. Mencionamos a continuación algunas de ellas:

  • Piel Seca:  se presenta por falta de hidratación del cutis, ya que el estrés consume más minerales y vitaminas que lo habitual, disminuyendo la humectación de la piel
  • Arrugas: se profundizan por causa de una expresión preocupada.
  • Neurodermatitis esta condición caracterizada por circunferencias rojas con pequeñas vesículas y costras, que se ubican principalmente en las extremidades superiores e inferiores
  • Hiperhidrosis Reactiva: trastorno de las glándulas sudoríparas,  que al sufrir una condición de emoción, las manos se humedecen y  transpiran las axilas. La sudoración en esta zona es desmedida y afecta el normal trabajo de una persona.
  • Efluvio Telógeno: es un tipo de caída de cabello difusa y puede ser más intenso cuando una persona experimenta una fuerte angustia
  • Alopecia Areata: caída de cabello circunscrita, que puede afectar cualquier área del cuerpo donde exista folículo piloso, como piel cabelluda, cejas y pestañas

Con la epidemia del COVID 19, nos enfrentamos tanto a problemas médicos que tienen que ver con el virus y su afección respiratoria, como a los problemas relacionados con la disrupción de la barrera de la piel, secundario al lavado constante de manos y uso de gel antibacterial. Esto provoca manos secas y  agrietadas acompañadas de comezón o ardor o infecciones secundarias de la piel.

Para evitar estas complicaciones se recomienda utilizar jabones syndet que son más gentiles en la piel, y posteriormente la aplicación de crema humectante luego de cada lavado o uso de gel antibacterial.

Siempre es conveniente mantener la rutina de cuidados habitual para disminuir el riesgo de desarrollar estas condiciones cutáneas.  Comenzando por una alimentación balanceada, ejercicio, la higiene diaria y el desmaquillaje nocturno, pero conviene sumar un refuerzo en la aplicación de principios activos antioxidantes. Dentro de ellos encontramos sueros a base de Vitamina C y Acido Hialurónico, que mantendrán tu piel luminosa e hidratada.

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